El sol los amontonaba debajo de los árboles. Las calles de ripio y polvo estaban desiertas. Sólo se escuchaban sus voces, que inundaban la siesta de San Andrés. Ellos admitieron que en el pueblo hay peleas entre los jóvenes. Pero aseguraron que no hay ni más ni menos hechos de este tipo que en cualquier otro lugar de la provincia. De esta manera, los adolescentes de la localidad desmintieron que el video cuyas imágenes publicó LA GACETA en su edición de ayer refleje un enfrentamiento entre chicas de la localidad. A estas voces se sumaron la de la directora de la escuela secundaria y la de varios vecinos adultos.

El video fue enviado por un lector a LA GACETA. El individuo había pedido reserva de su identidad y había asegurado que la pelea (dos adolescentes se daban trompadas y patadas mientras otros observaban) había sido protagonizada por alumnas del establecimiento. Según él, un egresado de la escuela se lo había pasado.

"Hubo una clara intención de perjudicar a la escuela por parte de la persona que envió el video", expresó la directora, Viviana Ale. "Ese tipo de situaciones no se presentan en la escuela, no tenemos el nivel de violencia que aparece allí. (Al video) lo vi esta mañana (por ayer); es de una violencia terrible, y me preocupa que gente que no conozca mi escuela piense que eso ocurre acá. No sé dónde será, pero acá no fue", remarcó.

Régimen de convivencia
Ale explicó que la escuela es chica y que cuando los chicos salen al patio siempre están a la vista de los docentes. "Puede ocurrir que los chicos se empujen o incidentes menores, que son cosas propias de la edad. Cuando esto sucede, implementamos un régimen de convivencia. Cuando se presentan situaciones entre los más chiquitos, labramos actas y llamamos a los padres", dijo. "Además, si algo ocurre dentro o fuera de la escuela, yo me hago responsable, porque son mis alumnos y alumnas. Se labran actas compromiso, se estudia la problemática y tratamos todo dentro de la institución. Buscamos una solución a través del diálogo y con la participación de los padres, que siempre están presentes. No nos lavamos las manos", afirmó.

"Aunque no se ve bien su rostro, las chicas no parecen ser alumnas de esta escuela. Escuché las voces del video y parecen tener una tonada extranjera. Según mis alumnos, eso ocurrió en México y a la grabación la subieron a internet hace mucho tiempo. Acá pasan las mismas cosas que en cualquier escuela de Tucumán. Estoy segura de que en ningún establecimiento de la provincia ocurre algo como lo que muestra el video. Esta situación nos afectó muchísimo. En esta escuela trabajamos mucho para tener cosas positivas. Posiblemente quien envió el video haya tenido la intención de dañar la institución", insistió la directora. Al respecto, aparentemente ella tiene razón y el video habría sido grabado en México ya que la terminología que utilizan las adolescentes es propia de ese país.

Durante la siesta de ayer, varios adolescentes se habían reunido en la plaza que está frente a la escuela y a la comisaría. "Ese video no es de acá y es viejo; hace mucho que nosotros ya lo habíamos visto", explicó una adolescente de 15 años. Mientras LA GACETA hablaba con la joven, otros chicos que estaban en las inmediaciones gritaban: "En la escuela no hay violencia".

Dentro del quiosco que está en la vereda de la escuela primaria (a una cuadra de la secundaria), un comerciante dio su versión de los hechos: "Acá los chicos pelean, pero igual que en cualquier otro lado. Si las chicas discuten es porque una le robó el novio a otra, nada más. No son violentos". Mientras esperaba el colectivo, una vecina del pueblo que trabaja en la capital, afirmó que la violencia no está instalada entre los adolescente de San Andrés. "Pasa lo mismo que cuando yo era chica: los de un barrio se pelean con los de otros o se agarran a piñas por alguna chica. No hay un brote de violencia o algo por el estilo; al contrario, este lugar es bastante tranquilo", aseguró.

Efraín, un alumno de la escuela, fue contundente: "A ese video yo lo tuve en mi celular. Vos escuchás las voces de las chicas y te das cuenta que no son de acá, porque dicen palabras que acá no decimos. Además, ellas no van a la escuela".